Metatarsalgia: causas y 2 ejercicios para aliviar el dolor

Back to Barefoot - Episodio 6

Transcripción del vídeo

Hola a todos, hoy os vamos a hablar de la metatarsalgia. Un metatarsiano es un hueso, una varilla ósea larga que conecta los dedos con el resto del pie. Tenemos 5 metatarsianos por pie.

¿Y en qué contexto se lesiona esta zona del pie? En realidad suele ser una inflamación del tejido que hay entre estos metatarsianos. ¿Y por qué aparece? A menudo por un calzado demasiado ajustado, ya sea por su forma o por un cordón demasiado apretado, y también aparece cuando hay un aumento demasiado rápido de la carga de actividad en esa zona.

Os podemos dar algunos consejos para mejorar este tipo de dolor. El primero es quitaros los zapatos y pasar el máximo tiempo posible descalzos. El segundo es probar lo que llevamos aquí, lo que se llama separadores de dedos. Están pensados sobre todo para relajar la musculatura intrínseca del pie, y de paso, es cierto que separan los dedos y los realinean un poco.

Exactamente. Liberan el espacio entre los metatarsianos, y tienen la ventaja de poder usarse dentro de algunos zapatos bastante anchos en la parte delantera.

Hoy os vamos a mostrar dos ejercicios, y si el dolor persiste, no dudéis en consultar a un podólogo.

Primer ejercicio: vamos a hacer un masaje en la planta del pie. Os proponemos varios accesorios: puede ser una pelota, cualquier pelota que tengáis por casa sirve, una pelota de tenis funciona bien, o si no, hay mini rodillos como este, que son buenos porque recorren todo el pie. Es interesante para un masaje enfocado en mejorar la metatarsalgia.

Vamos presionando el pie con calma, y vais a observar que, al presionar el pie sobre una pelota o un rodillo, el pie se ensancha. Buscamos crear espacio entre los metatarsianos. La presión debe sentirse agradable, no es que cuanto más fuerte apretemos, más efectivo sea. Hay una progresión, así que hay que controlar la sensibilidad del pie. Esto no debe convertirse en una sesión de tortura. Con las semanas y meses de práctica, podréis ir poniendo cada vez más peso sobre el soporte elegido. Si al principio duele demasiado, se puede empezar incluso sentado.

Segundo ejercicio que os proponemos: vais a intentar extender y separar los dedos entre sí. Simplemente intentando separar el quinto dedo del cuarto, y conseguir que el pie quede lo más ancho posible. Podéis separarlos levantando los dedos y luego apoyándolos en el suelo lo más separados posible. Separamos, separamos, separamos, y apoyamos lo más anchos posible.

Añadiría que si no lo conseguís, no pasa nada. No os desaniméis si al principio el movimiento os parece imposible. Hay que seguir, repetirlo un poco cada día. Y así, poco a poco, se despierta la musculatura y se consigue realizar el movimiento.